Hermosos y perfectos.


Corre, salta, grita, sueña, llora, ríe, VIVE.


Corre porque todo es efímero. La vida se escapa y tienes que aprovechar todo lo que ves, todo lo que oyes. Lo que ha pasado se pierde en el tiempo y no regresa. Lo perdido nunca vuelve.
Salta porque los obstáculos siempre aparecen. Tu camino jamás será liso, jamás estará falto de zancadillas que tengas que esquivar. Nada es fácil y todo cuesta esfuerzo.
Grita por tu libertad y la de los tuyos. Que nadie te ate y te diga lo que tienes que hacer. Eres como un pájaro que deja el nido y debes vivir como tú desees. Tus errores son sólo tuyos.
Sueña porque tienes derecho a tenerlo todo. Eres grande y eres capaz de hacer que tus mayores sueños se hagan realidad. Que nadie te diga lo contrario. No dejes que mermen esa preciosa capacidad.
Llora por lo que te entristezca. Nadie es de piedra y los perfectos no son los que guardan lo que sienten bajo kilos de metal. Nuestros sentimientos son los que nos hacen estar vivos. No te avergüences.
Ríe cuando el mundo te haga cosquillas. Muéstrale a todo el mundo tu increíble sonrisa y hazles ver que eres fuerte, que la adversidad no ha podido contigo a pesar de que haya peleado con garras y dientes.
Y VIVE. Vive por ti y por todos. Demuestra que correr, saltar, gritar, soñar, llorar y reír hacen a la persona, forjan su carácter y su visión del mundo. No tienes que hacer ver a nadie que eres bueno. LO ERES y eso nadie te lo puede quitar.


Todos somos hermosos y perfectos.